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Una Familia felíz
Deseo tener una vivienda digna y feliz
Valeria tiene una familia bonita, con una beba recién nacida. Ella y su marido heredaron un terreno que compró el padre antes de fallecer. Ellos viven con sus suegros y decidieron construir una vivienda que pueda darles una vida digna y feliz.
Mediante mi trabajo, les diseñé una vivienda especial, para que tengan todos los espacios que necesitan, tanto para trabajar como para descansar.
El terreno era pequeño, y el desafío era grande.
Para moverse se manejaban con vehículos distintos, y sus horarios de salidas y entradas también lo eran.
Su necesidad de patio y actividades en él les era un sueño imposible de cumplir. Vivieron tanto tiempo en una vivienda prestada y sin patio que casi era imposible verlo.
Así que reuní todos sus deseos juntos y desarrollé una cochera para 2 autos que puedan salir independientemente. Además, toda su casa rodeará un patio interno verde que les dará vida y aire.
Su casa estará dividida en dos sectores.
El sector de trabajo, que cuenta con una oficina y baño separados y un sector de living-cocina y recibidor. Todos estos espacios podrán observar el patio verde que les dará la luz de las mañanas.
El gran miedo que tenía Valeria, era que no sabía cómo pagar esto ¿podrían sus ahorros alcanzar?
Así que planificamos juntos un plan estratégico por etapas, donde podríamos saber en qué momento podría o no podría hacer frente a los gastos, anticiparnos y actuar de manera inteligente para lograr los objetivos. Calculando exactamente la cantidad de materiales que necesitaría comprar con anticipación.
Anticiparse, ser preciso y tener convicciones de lograr tus sueños nos hace llegar muy lejos.


Necesitamos una casa para crecer
Los espacios crecen con nosotros
Roxana es una propietaria que adquirió un terreno con un socio. Y su sueño era poder construir una vivienda para poder vender.
Su gran problema fue que, su socio también quería construir para vender y las familias que preguntaban para poder vivir en ellas, tenían más de 2 hijos. ¡¡¡Y estas familias no poseían tanto dinero para poder construirse una vivienda de tantos dormitorios!!!
Mí solución fue realizar un proyecto, donde las 2 viviendas puedan ser vendidas con 2 dormitorios en planta baja, con una cocina y un comedor. Y estás puedan ampliarse en un futuro en planta alta hasta 4 dormitorios y en planta baja quitar los tabiques dejando espacios más amplios para el living y la cocina.
Ofreciendo también a las familias una documentación donde se detallan la cantidad de materiales restantes para ampliarse. Y esto le daría una seguridad a la hora de saber cuándo poder seguir creciendo con su nueva casa.
Hoy Roxana tiene casi terminada la casa y ya tiene 3 interesados en comprarla.


El costo humano de tu vivienda
Los costos de vivir mal
Los Gobiernos de todo el mundo hacen esfuerzos para subsanar el déficit habitacional, asociándose con el sector privado para construir nuevas viviendas.
En la mayoría de los países en desarrollo, sin embargo, dos de cada tres familias simplemente necesitan una casa de mejor calidad, y no una construcción nueva.
La baja calidad de las viviendas no solo pone en riesgo la salud y las vidas de las familias pobres, sino también afecta su salud mental, un problema que recibe poca atención y financiamiento. De hecho, estudios han mostrado que vivir en casas inadecuadas, peligrosas y en condiciones de hacinamiento tiene, al menos, dos importantes consecuencias en la salud mental:
1. La mala calidad de la vivienda disminuye la autoestima. En muchas culturas, la identidad personal se asocia estrechamente con lo bien que vive la gente. La casa se ha convertido en un medio de autoexpresión e identidad propia. Las malas condiciones de la vivienda no solo afectan la salud física, sino también dañan la autoestima. Por el contrario, es probable que las mejoras en la vivienda aumenten la confianza en uno mismo.
2.La mala calidad de la vivienda sube los niveles de depresión y estrés, llegando a provocar violencia doméstica. Vivir en condiciones de hacinamiento, además de limitar la privacidad, aumenta el riesgo de crear tensiones familiares, hasta el punto de llegar a la violencia doméstica. Estudios sobre hogares en que viven muchas personas revelan que se produce un incremento de conflictos entre las parejas y entre los hermanos. Los altos costos de la vivienda son también un problema importante, ya que uno de cada cuatro adultos sufre de estrés a causa de la obligación de pagar el alquiler.
Para contrarrestar los efectos negativos de la baja calidad en las viviendas, estás deben ser pensadas previamente a la construcción. Deben preverse espacios bien organizados, que proporcionen buena iluminación solar de día y artificial de noche. Que tengan una buena aislación para que en verano sean frescas y en invierno sean cálidas. Que posean alta calidad en el aislamiento frente a las lluvias y la humedad.
En conclusión, la calidad de la construcción no solo comprende comprar cosas buenas, sino además utilizarlas de manera correcta, en el momento correcto y por las personas capacitadas para realizarlas.

